Inyectando el mundo de dinero,
Deritiéndose el cristal de la tierra va,
Nos reflejamos en un desierto sin granito
pensante.
Dime, ¿cómo va a respirar el aire
si el pulmón que parecía inmortal,
ahora encuentra duda?
La sangre expandirá su líquido,
Y en vez de darnos vida, nos la quita,
En un ataque, en un grito,
en una queja de nuestra causa.
Es una cadena que no puede
sujetar el amarre del peso,
Pero como las penas nadan en agua
Y el papel sólo humedece nuestra avaricia,
Encontraremos al final,
Que lo invisible no lo es ya,
Es la noche que nos refleja y se va,
Quedándonos en nada,
Habiéndolo tenido todo. à